TURISMO LGBT: CUANDO MÉXICO SALGA DEL CLÓSET

Hace poco más de 20 años que el estilo de viaje enfocado a satisfacer las necesidades del sector LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexual) se consolidó dentro de la industria turística. Sin embargo, actualmente aún hay mucho por hacer en México para que este nicho de viajeros disfrute de una auténtica democracia.

Por: Marco Arroyo

Y todo comienza con los temas de aceptación –no precisamente por parte de la comunidad LGBTTTI–, me refiero a que diversas marcas turísticas aún no quieren salir del clóset, algunas veces por mojigatería y otras por ignorancia.

Pero aunque parece que gran culpa de esto se debe a la decisión de directivos de marcas y empresas, esto tiene más relación con la política pública que ejecutan los tres niveles de gobierno: municipal, estatal y federal, quienes han dejado de lado a estos viajeros que arrojan millones de dólares durante cada temporada vacacional.

Por ejemplo, ciudades como el Distrito Federal (el centro neurálgico del turismo en México), no cuentan con un estudio de mercado que analice el estilo de viaje que busca cada turista  LGBTTTI, mucho menos campañas de sensibilización del gobierno para profesionalizar a prestadores de servicios que deseen captar a este segmento, esto a pesar que el discurso político intente proyectar al D.F. como el destino más gay friendly del país.

Otro caso es Puerto Vallarta, el destino lésbico-gay-transgénero e intersexual más importante de México que ha captado la atención de todo el mundo gracias a la difusión que han hecho –de boca en boca– los visitantes durante cada temporada vacacional. Esto a pesar que diversos gobiernos estatales no acepten a la comunidad, como lo demostró el ex gobernador Emilio González cuando declaró que “le daba asquito” la comunidad gay.

LOS PROFESIONALES DEL SECTOR

Si bien las estrategias antes mencionadas deberían ser cosa del pasado, en otros países la democracia turística sí ha alcanzado sus metas. Tal es el caso de las grandes ciudades donde se ha desarrollado de mejor manera el turismo rosa. Y aunque no necesariamente coincide con la existencia de barrios gays dentro de la ciudad, en este caso los municipios suelen trabajar activamente con organizaciones homosexuales locales para fomentar el turismo de esta categoría, darle garantías y mayor seguridad a los visitantes. Escandinavia es una de las regiones geográficas del mundo más desarrollada en lo que a esta modalidad turística se refiere, por el alto grado de aceptación social de la comunidad LGBTTTI, sumado a un punto de vista político y religioso liberal frente a la homosexualidad, permitiendo el matrimonio, entre otros aspectos.

Esto también lo han aprovechado muy bien diversas marcas turísticas como Kimpton Hotels & Restaurants, uno de los pioneros en la defensa de los derechos de la comunidad. La famosa cadena de hoteles recién anunció su colaboración con The Trevor Project, una organización que brinda servicios de intervención de crisis y prevención de suicidio, así como orientación para jóvenes que se cuestionan su sexualidad (de edades entre 13 y 24 años), siendo Kimpton la primera en Estados Unidos que se convierte en patrocinadora de este proyecto. También tiene el programa Embajadores de The Trevor Project; son grupos de voluntarios en las principales ciudades de la Unión Americana que trabajan para expandir los programas, las comunicaciones y los esfuerzos de recaudación de fondos, garantizando que los jóvenes tengan el apoyo que necesitan cuando se enfrentan a una crisis de suicidio.

Además, el grupo activo LGBTTTI de Recursos para Empleados (KPRIDE) de Kimpton, coordina las acciones de este sector en toda la compañía y trabaja con los embajadores para ayudar a que la recaudación y distribución de los fondos lleguen a la comunidad. Los mercados donde Kimpton tiene una presencia significativa (así como Trevor Project y sus emisarios) incluyen ciudades como: Chicago, Philadelphia, Salt Lake City, San Diego, San Francisco y Washington D.C.

Es de gran valor y un legado a futuro que en los últimos 33 años, Kimpton haya desarrollado fuertes relaciones de trabajo con grupos como Mautner Project, National Lesbian & Gay Journalists Association, The Transgender Law Center and The National Gay & Lesbian Chamber of Commerce. Todos los hoteles de Kimpton son miembros de IGLTA (International Gay and Lesbian Travel Association) y son aprobados por TAG, una certificación que asegura que el hotel tiene prácticas amigables con la comunidad gay. Desde 2004, Kimpton también ha mantenido una nota perfecta en Human Rights Campaign Foundation’s Corporate Equality Index.

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