Mexicali: un rol por el underground de la capital desértica

La zona centro de Mexicali, el “tango” para los andariegos, esconde un par de lugares que muestran el carácter y la vibra de esta ciudad fronteriza. Aquí, espacio de encuentro entre personas de diferentes partes de México y el mundo, es donde el  idioma del amor, la música y la comida son capaces de calmar momentáneamente el furor de la frontera.

Por Viko Lukániko / Fotos: Cooltrip México, La Cenaduría, Arsni Méndez

Esta es una pequeña guía para los viajeros intrépidos en busca de la verdadera sangre que circula por Mexicali, capital de Baja California. No esperen recomendaciones de restaurantes caros ni bares de cerveza artesanal, hoy no, por este camino sólo encontrarán antiguos túneles donde los chinos fumaban opio, bares cantantes y caguamas Tecate bien heladas.

Túneles de la Chinesca

Existen censos de los primeros años de Mexicali – cuando todo era polvo y algodonales – donde la minoría era mexicana. Eran los chinos expulsados de Estados Unidos quienes dominaban en población, dueños del comercio legal e ilegal de la ciudad.

La comunidad china se estableció en la zona centro de Mexicali, donde abrieron los primeros negocios de comida china estilo cantonés y lavanderías; derivado del auge comercial de la comunidad china, esta parte del tango se conoció como La Chinesca. Reservados y de bajo perfil, los chinos generaron una red de apoyo para expatriados e inmigrantes que llegaban a la ciudad en busca de trabajo. Pronto, el secretismo en su éxito económico suscitó  múltiples mitos sobre sus negocios, siendo el más famoso los túneles subterráneos donde operarían casinos ilegales, fumadores de opio, congales y conexiones para el tráfico de alcohol y drogas a Calexico.

Hoy en día, la Chinesca luce demacrada, sus edificios abandonados. No obstante, la comunidad china en Mexicali sigue siendo una de las más grandes en América Latina. Lo que finalmente se corroboró fue el mito de los túneles, algunos abiertos al público a través tours. Recámaras de cemento y madera permiten imaginar la vida secreta de los primeros colonos chinos en Mexicali, donde apostaban en sus juegos de azar y el opio era el único sedante para calmar la nostalgia por la tierra natal.

La Cenaduría “cool” del centro

Uno de los proyectos más interesantes de la zona tango lo impulsa Mino Kiyota y su pareja Miguel Escamilla: es La Cenaduría (Zuazua #447). Arquitecto y cocinero, respectivamente, fundaron este espacio donde además de ricas enchiladas y otros antojitos mexicanos, podrás degustar las obras expuestas de los artistas emergentes de la ciudad.

Colorido y decorado con harto gusto, La Cenaduría es un proyecto que busca reactivar una zona por muchos años deprimida. En su planta baja se atiende a los comensales con el menú del chef Miguel Escamilla,  quien ha ganado admiración y respeto por su buen sazón.

En la parte alta encontrarás a Mino Kiyota, posiblemente fumando un cigarrillo en su estratégica terraza. Platicar con Mino es de por sí un placer: amable, culto y un importante gestor cultural de la ciudad. La galería al fondo de la cámara es seleccionada por él mismo o por curadores invitados.  Desde este punto podrás detenerte un rato y disfrutar la caída del sol en espera de los famosos atardeceres cachanillas.

 Caguama roja en el Kim-Koh (y un bar hopping cantinero)

Existen una serie de bares populares entre los románticos, los perdidos, los punks y los errabundos de la zona. Conocidos porque en sus rockolas es permitido, por tan sólo $10, reproducir “Chaparra de mi Amor” de Ramón Ayala, seguido por “L.A. Women” de The Doors y cerrar con unos chirrines de Miguel y Miguel, sin que nadie se ofenda, e incluso las parejas aprovechen la inversión ajena para mantener el baile en la pista. Lo cierto es que en la zona tango de Mexicali estos bares pululan. Cierto, por fuera son lúgubres y parecerán de mala muerte, pero una vez adentro descubres  que son lugares tranquilos, donde los amantes se juntan para tomar una cerveza bien fría, cotorrear y bailar bien pegaditos.

Puedes iniciar tu bar hopping en el siempre querido bar Kim-Koh (Calle Sebastián Lerdo #566), perfecto para calmar la odiosa sed con una caguama Tecate roja, a tan sólo 60 pesos. Al fondo encontrarás la rockola para que experimentes la vibra musical fronteriza. Otra suculenta secuencia la puedes armar con rolas de Los Cadetes de Linares y Soda Stereo.

Brinca a La Mina Bar Cantante (Ave. Zuazua) donde se esconden las almas penantes de Mexicali. Si buscas bien, podrás ubicar a investigadores, músicos y poetas cachanillas, meteoros errantes que podrán darte interesantes lecciones sobre la difusa realidad en la frontera, y con suerte presenciar uno de los famosos shows travesti del lugar.

Si vas a pasarte de listo esa noche, lo pertinente es brincar al Bar Gato Negro, un congal buena vibra donde las luces de neón se mezclan con la oscuridad de la noche para generar atmósferas seductoras. Busca la chuky de tu gusto, y disfruten juntos la noche. Nunca dejes que la sed llegue, mucho menos la cruda.

Congales fronterizos

La zona tango es el lugar ideal si buscas amores fingidos. Delimitados con luces de neón y globos multicolores, los congales o table-dance en Mexicali se alejan mucho de la imagen de inseguridad e insalubridad que otras ciudades fronterizas ofrecen.

Aquí el servicio es atento y a precios accesibles. Los recomendables son los clásicos Miau-Miau Gentlemen Club, el Porkys Divine y La Mosca, ubicados en un zona linda del centro, a escasas cuadras de la Catedral de la ciudad (perfecto para aquellos cuya moral traiciona con los goces de la carne).

Espectáculos con hermosas damiselas que bailan al son de clásicos del rock y que hacen del tubo una extensión de su arte. Puedes sentarte cerquita de piso, en una mesa o la “herradura” donde podrás mantener total anonimato. En estos lugares “Rolling in the Deep” de Adele tiene otro significado.

Dónde hospedarte:

Hotel del Norte: histórico hotel a escasos pasos de la zona centro y la garita a Calexico. Reserva la habitación donde durmió Lázaro Cárdenas y ponte kinky.

Precio: 800 a 900 pesos la noche

http://www.hoteldelnorte.com.mx/

Dónde comer:

Flautas “Las Tradicionales” –  Av. Juárez #131, Zona Centro

https://www.facebook.com/pages/Flautas-Las-Tradicionales/255422994487828

La Cenaduría – Zuazua #447, Zona Centro

https://www.facebook.com/lacenaduriamexicali/?fref=ts

 

VIAJERO COOL

  • Temperatura: Mínimo 0 grados Celsius – Máximo 52 grados Celsius
  • Clima: seco (maldita sea)
  • Idioma: Español, inglés y pocho/spanglish
  • Atractivos: un recorrido por el Valle de Mexicali, beber cerveza artesanal cachanilla y practicar sandboarding en Cuervitos.

SOUNTRACK DE VIAJE

  • “Fukushima” – San Pedro el Cortez
  • “Bad Weather” – Oldogs
  • “Se vale soñar” – Juan Cirerol
  • “Chaparra de mi amor” – Ramón Ayala
  • “L.A. Women” – The Doors

PARA SENTIR A MEXICALI

  • Qué ver: un atardecer
  • Qué probar: el beso de una chuky (cachanilla intensa)
  • Qué oler: el verdadero aroma a carne asada
  • Qué sentir: un abrazo del sol en verano
  • Qué escuchar: una canción de norteño en vivo

CÓMO LLEGAR

  • Por tierra: toma la línea de camión que te lleve hasta Mexicali; el número de horas depende de tu lugar de partida.
  • Por cielo: vuela por Volaris o Aeroméxico, las únicas aerolíneas que vuelan a la capital.

Viko Lukániko: Grito en las mañanas para saber si estoy en la dimensión correcta. Cada mañana inyecto al torrente sanguíneo una dosis de café para mantener alerta a este andariego de hueso colorado. Mi aliento huele lúpulo y si te descuidas, me largo a la siguiente mesa a platicar.

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