LA HIJA DE LOS APACHES: EL HOGAR DE LA CARNE DE DIOS

Todos los días a partir de las 10 horas, la pulquería La Hija de los Apaches espera refrescar los ánimos con sus tradicionales pulques y curados, de los cuales, en lo personal, el de avena es el mejor.

Por las mañanas puede ser el mejor momento para sentir ese ambiente del México de los 50, para estar rodeado de viejos clientes que sienten este local como su hogar (repartidores, vecinos, veladores, etc.) pero si gustas de las multitudes, después de las 12 de la tarde este lugar se llena de nuevas generaciones, mismos que ni siquiera beben pulque, de lo contrario (irónico) toman cerveza, moderna bebida que vino a sustituir a este bebida mexicana allá por la década de los 50.

Contradictorio a este fenómeno social que mermó la producción de esta mexicana bebida y desconocido para estos modernos bebedores, “La Hija de los Apaches” vende orgullosamente 100 litros de pulque diariamente, y como no si son de los mejores que se encuentran en la capital azteca desde hace 70 años.

Desde la vieja fachada es posible reconocer el establecimiento, el cual es atendido por Don Pifas, dueño y propietario que a finales de los años 70 subía al pancrasio a romperse la madre profesionalmente para ganarse unas monedas.

Ya dentro, la vieja barra que parece desplomarse, un centenar de vasos pulqueros, viejas fotografías que recuerdan los mejores años de Don Pifas en el boxeo, carteles con albures y pósters de películas ochenterasmexicanas, invitan a tomar asiento en sus viejas mesas.

Aunque hoy no se puedan ver más a los viejos visitantes echando ficha (jugar dominó),  puedes echarle unas monedas a la ecléctica rocola para bailar a ritmo de Bienvenido Granda, Bob Marley, Panteón Rococó, La Sonora Santanera y hasta los Sex Pistols.

Hoy La Hija de los Apaches es el sitio para el desmadre, la fiesta. Incluso los martes y miércoles hay un grupo de salsa que te pondrá a bailar a partir de las 6 pm, mientras que los jueves y sábados la pulquería La Hija de los Apaches abre un espacio a bandas independientes de todos los géneros musicales. Se presentan bandas de rock, punk, ska para que la clientela (albañiles, estudiantes, turistas, clientes asiduos, historiadores, periodistas) sacudan sus demonios al ritmo de la diosa Mayahuel.

 

DE VIAJERO A VIAJERO

Los curados que normalmente encontrarás durante tu visita son los de apio, avena, fresa, guanábana y zarzamora, pero si corres con suerte, la familia de Don Pifas te puede sorprender con los de pistache, nuez y de cualquier otra sorpresa que a Don Pifas se le ocurra.

PRECIOS: Gasto aproximado de 150 a 200 pesos mexicanos.

DÓNDE: Doctor Claudio Bernard 149 Entre Rafael Lucio y Dr. Carmona y Valle Col. Doctores T. 55 4056 1648

 

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