POORISM: POBRE POR UN DÍA

Turismo pobrista o turismo de tugurios o pobrismo es un tipo de estilo de viaje que se ha venido desarrollando recientemente y que consiste en llevar a los viajeros a observar y sentir sitios donde la gente vive en pobreza extrema. Esta clase de turismo se ha vuelto popular en la India, Etiopía, Kenia, Namibia y Sudáfrica. Aunque ha sido criticado como una forma de voyeurismo y de explotación de aquellos que viven en la miseria, a los cuales se les toman fotografías pero no se les deja nada a cambio, a diversas agencias de viajes no les ha importado las críticas, al contrario, han optado por compartir partes de sus ganancias en la comunidades visitadas.

Texto: Isa Onitrev / Fotos: AP

Otras formas de turismo pobrista son por ejemplo la visita de establecimientos para gente de bajos recursos como bares y restaurantes en áreas pobres a donde personas de clase media o alta llegan motivadas por la búsqueda de aventura o por curiosidad debido a la aparente autenticidad que el colorido de los sitios ofrece.

A diferencia de la cultura bohemia, el turismo pobrista generalmente no produce más que una interacción temporal y sin ningún compromiso con la parte observada, pero cada día toma mayor interés en la comunidad de viajeros que creen haberlo visto todo.

Incluso algunas agencias de viajes de lujo utilizan esta tendencia para atraer al turismo de más alto standing.

La moda de las visitas guiadas a los epicentros de la miseria no ha parado de crecer, hoy se pueden visitar las favelas de Río de Janeiro, con sus narcotraficantes y pandilleros; de igual forma conocer las estaciones indias de Bombay o Nueva Delhi, pobladas de niños huérfanos o abandonados. Obvio, sin que el visitante en cuestión viva la “experiencia” de vivir como ellos.

El pobrismo, o lo que es lo mismo, esa forma de tratar la pobreza como si fuese un museo, que se mira pero no se toca, genera un obligado debate moral. Experimentar la pobreza desde dentro, pero sin intervenir en ella, en el caso de los clientes, o haciendo negocio de ella, en lo que respecta a las agencias, no deja lugar a la imparcialidad.

HOTEL PARA POBRES WANNABE

Una de las primeras empresas que oferta estas “experiencias vitales únicas” es Emoya Luxury Hotel and Spa, que ha construido un complejo imitación del típico poblado chabolista de Sudáfrica con 52 habitaciones.

En el denominado Shanty Town todo está cuidado hasta el más mínimo detalle. Viejas chapas de colores cubren la caseta, las velas aportan la luz y ambiente similar a una choza de una familia pobre, el baño es comunal y se encuentra en el exterior, hay una chimenea improvisada y el único sistema de entretenimiento es una radio portátil que funciona con pilas.

Pero como el viajero morboso requiere de comodidades, el hotel ha sido construido en un terreno privado y totalmente seguro y todas las chozas están equipadas con conexión wifi y limpieza. Irónico que con la tarifa de una noche los que realmente viven en la pobreza podrían pagar el sustento (alimentos y otras necesidades) de todo un mes.  Y es que, como asegura la agencia en sus folletos, “es la única Shanty Town del mundo equipada con estas comodidades”.

La frase que dice “la oferta es producto del demanda” aquí aplica a la perfección. Solamente hay que echarle un ojo a los números de las agencias de viajes que señalan que cada vez más ricos (hasta un incremento de un 20% por año) consumen este tipo de tours. Obvio que se trata de viajeros adinerados que morbosamente desean ser el vagabundo feliz por un día, aunque sin pasar ni frío ni hambre, todo sea por llevarse de vuelta de sus viajes alguna selfie para el Instagram, que diga “made in Sudáfrica”, como si realmente fuesen auténticos miserables.

emoya.co.za

EN OTRAS PARTES DEL MUNDO

Aunque los espacios turísticos esconden la miseria, como los grandes complejos turísticos del Caribe que están situados lejos de las ciudades donde la pobreza abunda, ahora han surgido tours guiados que llevan hasta las entrañas de ésta, como en India (www.realitytoursandtravel.com), México, Brasil (www.favelatour.com.br) o Sudáfrica (www.imbizotours.co.za), donde un guía turístico nos muestra la otra cara de la ciudad, la urbe invisible, donde transitan los niños sin techo y sin futuro, lejos de la playa y los hoteles, muy cerca de las pandillas, las drogas y la corrupción.

En México hay varias opciones. En San Juan Chamula, Chiapas, es posible conocer el estilo de vida autónomo de esta comunidad, un sitio donde las mujeres trabajan, los niños piden limosna y los hombre se la pasan bebiendo posh (alcohol de caña), para, como ellos mismo lo dicen, quemar los malos espíritus.

Este segmento de turismo, llamado por el New York Times “poorism”, es, para muchos turistas del “primer mundo” una aproximación a la pobreza en destinos diametralmente opuestos a su realidad cotidiana, que igual puede ser “shockeante”, pero también una oportunidad única para tomar conciencia de la miseria en que vive la inmensa mayoría de los habitantes de nuestro planeta ¿Será?.

DE VIAJERO A VIAJERO

SE VE Y SE FOTOGRAFÍA, PERO NO SE TOCA

En Delhi se encuentra la organización Providing Education to Everyone, que brinda asistencia a niños y familias necesitadas mediante recaudación de fondos y venta de tours guiados por las mismas fa,ilais de los famosos Slums.

Se trata de recorridos a pie por los suburbios de la ciudad de Delhi y los turistas occidentales pueden así conocer y fotografiar la extrema pobreza, pero al mismo tiempo financian la lucha contra ella.

Los encargados de realizar estos tours suelen veteranos de la calle, que les da protección a los turistas, ya sea por el respeto que infunde en sus compañeros o porque sus clientes son potenciales benefactores de la comunidad. La principal motivación de estos últimos, más que asistencial parece ser la búsqueda de aventura o el simple morbo.

peteindia.org/slum-walks-in-delhi

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