UN GODÍNEZ EN EL BOWLING

Con varias sucursales en la CDMX, AMF Boliche abrió sus puertas desde 1964 en la capital del taco. Si aún no te animas a jugar a los bolos es porque no tienes con quien jugar.

Texto, fotos y video: Rolando Godínez

Soy Rolando Godínez y disfruto salir de la oficina. Para mi es una aventura viajar a Toluca, a La Marquesa, a los tacos que están a la vuelta de la oficina, disfruto pasear por la línea 12 del metro. Pero si el Licenciado me manda de viaje para hacer algún trámite a otro estado de la república o a otros país, para mí es como realizar una expedición por la luna.

 

Organízate con tu familia, será divertido para todos. Y si quieres fiesta, pues con los cuates de la oficina, con Estelita y Paco de recepción, invita al contador Hernández y si tienes suerte, hasta las chicas del departamento de ventas te acompañarán.

Ir por primera vez a los bolos puede ser confuso. Lo primero que hay que hacer es pagar tu partida. Te recomendarán paquetes que te incluyen una bebida (refresco o cerveza). Pregunta si hay promociones, podría convenir a grupos de 10 personas y más.

Al menos en la sucursal de la colonia Verónica Anzures, de la Delegación Miguel Hidalgo, hay dos espacios para jugar. En la planta baja destinada para los aficionados más entusiastas en las competencias, uno que otro crack que ya sabe hacer strikes y buenas puntuaciones. En el segundo piso; la música animada pinta una atmósfera de fiesta, que es lo que buscas como novato.

Nosotros decidimos ir al espacio más animado. Había reggaetón y canciones de los 40 Principales. Allí esperamos ya con los zapatos de bowling puestos (allí te los rentan), esperamos a que una pantalla digital nos indicara qué número de mesa nos tocaría para jugar; escribimos los nombres de los jugadores y comenzamos el juego. Si tienes dudas, hay personas que te pueden ayudar.

Yo me aflojé la corbata y reté a Pablo, de recursos humanos. Apostamos una ronda de cervezas para todos. Aunque yo estaba preocupado por pensar que perdería la tanda de esta quincena, salí victorioso, feliz, como cuando me gané la pantalla de plasma en la posada de la oficina.

Tratamos de hacer medias chuzas, spire, strikes, intentos… hasta lograr una puntuación de 130 puntos (clasificada como una puntuación decente). Allí, mientras jugaban los de sistemas contra administración, me eché un clavado en Youtube y vi un video de un profesional muy famoso que yo desconocía, Earl Anthony, que pertenece al salón de la fama de la Professional Bowlers Association y quien viajaba a varias estados de Norteamérica realizando chuzas memorables.

Inspirado, me aflojo el cinturón y me arremango la camisa, hoy seré Earl Godínez, el que será recordado como el maestro del Bowling de la oficina.

Costo por persona: Desde 79 pesos. Si realizas dos juegos puedes gastar en promedio 130 pesos. En temporada de verano puedes comprar la tarjeta Summer Pass que te incluye 11 semanas de juego (hasta tres veces al día) con la posibilidad de ir observando tu avance.

Allí venden refrescos, naranjadas, café, cervezas. También hay snacks; pizzas, hot dogs, nachos, ensaladas, hamburguesas.

¿Porqué me quito los zapatos? Para no estropear las pistas, pues son delicadas; para jugar boliche forzosamente deberás portar zapatos de bowling.

Edad recomendada: La bolas, cubiertas de resina reactiva, pesan entre 2 kilos y medio hasta más 7 kilos y medio; para un niño menor de 5 años resultará frustrante.

Ubicación: Bahía Todos Los Santos 157, Verónica Anzures, CDMX. Abre todos los días con horarios corridos. Checa otras sucursales (Narvarte, Montevideo, Insurgentes y Polanco).

Lo malo: Hacerle recomendaciones al DJ de la sucursal Anzures. A veces se clava en poner solamente un tipo de música.

URL: bolichesamf.com

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