“PALO QUE HABLA”: PROYECTO DE REFORESTACIÓN DE COPAL EN SAN MARTÍN TILCAJETE

Este proyecto de reforestación de copal, impulsado por el Taller Jacobo & María Ángeles, en San Martín Tilcajete, siembra esperanza para lograr una sustentabilidad en el oficio del labrado de madera. Éste es un reportaje especial para CoolTrip sobre este proyecto de bioconservación en Oaxaca.

Por: Viko Lukániko

Dentro de las labores del reconocido Taller Jacobo & María Ángeles subyace una motivación enraizada en la tradición zapoteca, una que corre por la sangre de la gran mayoría que labora ahí. Se trata de hacer comunidad y de pasar a un modo sustentable de aprovechar el copal, materia prima para la elaboración de sus piezas artesanales. Esto lo sabe bien la fundadora del taller, María Ángeles, una oaxaqueña de fuerte mirada que con sólo parpadear seguro domaría al alebrije más espeluznante.

En una región de Oaxaca donde operan 80 talleres dedicados al tallado de copal para la elaboración artesanías, y donde subproductos como la resina de copal son altamente cotizadas por curanderos, temazcaleros y neochamanes, la demanda por esta madera ha aumentado exponencialmente. Fue a partir de esta preocupación que nació el proyecto de bioconservación de “Palo Que Habla”, cuyo único propósito es producir ejemplares de copal para lograr en un punto una tala sustentable de la madera santa.

Esta claro que no es una meta fácil de alcanzar. Una cosa es liberar nahuales a cincelazos de su prisión de copal, otra muy diferente iniciar como emprendedor forestal. Pero sin temor a estar equivocada, en 2004 María Ángeles logró germinar este proyecto para proteger el copal y hacerse de un banco de semilla de madera.

EL LEGENDARIO COPAL BLANCO/ BURSERA BIPINNATA

Su nombre proviene del vocablo náhuatl copalli, forma en que se nombraba a las resinas aromáticas utilizadas en eventos ceremoniales. Abunda en la mixteca poblana y oaxaqueña, donde su propiedad es considerada comunitaria.

Su terreno se encuentra a 10 minutos en bicicleta por un camino rural de terracería. Custodia el vivero un pequeño equipo con el ingeniero forestal Eduardo Ruiz como líder de esta guardería de árboles. Mediante un riguroso proceso de reproducción mediante estacas, lograron una población de 9000 plantas en buen estado, de las cuales 2 mil fueron etiquetadas para reforestación. Otras 500 plantas fueron crecidas mediante semilla, un proceso mucho más tardado pero que ofrece plantas madre con mejor bagaje genético.

Casi el total de los árboles que lograron echar raíz en la tierra son todavía demasiado jóvenes para amputaciones. Un árbol de copal blanco tarda de 20 a 30 años para considerarse maderable. Por el momento sus únicas preocupaciones son crecer, hacer fotosíntesis y protegerse de sus archienemigos: las hormigas arrieras, larvas barrenadoras y hongos fusarium. Pero para eso cuentan con el apoyo de un escuadrón humano que hará uso de todos los remedios naturales para protegerlas y fortalecerlas.

Faltan muchas ideas por crecer en este joven bosque de copal. Próximamente los artistas del taller harán lo propio con sus dones y aportarán obras para que acompañen a las jóvenes burseras, y convertir este espacio en un jardín escultórico que puedan recorrer los visitantes. Pero acaso son otros espíritus quienes celebran el chisme que difunde el viento, sobre un esperanzador porvenir, sobre la venida de un ejército de copal que pronto llegará para cambiar el paisaje de este valle oaxaqueño.

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