ZACATECAS: IRREVERENCIA BARROCA

Había escuchado maravillas sobre Zacatecas, ahora entiendo el porqué. Rodeada de pueblos mágicos, me llenó de increíbles recuerdos y experiencias, además de sabores que recordaré por siempre.

Texto y fotos: Renata de Castro

Llegué un viernes por la noche y puedo asegurar que la ciudad de Zacatecas me recibió con alegría y fiesta en las calles. Turistas, viajeros y habitantes, todos disfrutando del Centro Histórico de la ciudad mientras peregrinaban por las calles iluminadas de manera escénica. Sus callejuelas y plazas, así como las casas y edificios son iluminados contrastando su arquitectura barroca y neoclásica contra la cantera rosa, convirtiéndolo en un lugar lleno de romance.

Caminé sin rumbo fijo y terminé sentada en una Zacatina (cantina zacatecana) llena de historia, mezcal, cerveza artesanal y comida regional y disfruté de una sopa de Juchipila (caldo de jitomate espeso, tortilla, crema y huevo cocido), perfecta para la cena que incluyó una nieve de tuna con mezcal. Con la barriga llena y el corazón contento, me deleité con el desfile de emociones nocturnas que se veían desde la ventana del lugar.

MAÑANA TRASCENDENTE

Por la mañana, el centro de Zacatecas es tranquilo. Gente haciendo su corrida matutina, otros alimentando a las palomas en sus numerosas plazas; preparándose para iniciar el día al ritmo de las campanadas de sus templos y el sonido del tren como fondo.

Para empezar el día desayuné jugo fresco con tamales, pan dulce recién hecho y cargado en canastas con un café de olla. En Zacatecas hay mucho que hacer y puedes tener un poco de todo: diversión, actividades extremas, arte, fiesta, música, historia. No puedo decidir mi actividad preferida en este hermoso destino mexicano, pero surcaré el cielo.

La parte romántica del vuelo en globo a primera hora del día, ver el amanecer desde las alturas es increíble; esta podría ser una actividad ideal para una pareja de enamorados.

Al bajar, recorrí el mágico pueblo de Jerez, el que hipnotiza por su belleza y autenticidad mexicana. Un paseo folclórico con sonido de pájaros y tambora. Quedé con muchas ganas de visitar el famoso panteón con iluminación nocturna, pero tendré que regresar.

Otra de las emocionantes actividades fue la tirolesa: súper divertida. Desde las alturas puedes ver toda la ciudad a gran velocidad, ni tus propios gritos podrás escuchar. Andar en cuatrimoto en la “Mina San Bernabé”, entre presas habitadas por patos y surcando pendientes por las montañas es otra actividad indispensable. Mientras disfrutas del atardecer y tu motocicleta llega a una buena velocidad, sientes como tu cuerpo se llena de adrenalina.

Pero no puedo dejar de mencionar la importancia de los museos, es una actividad cultural necesaria en zacatecas, cómo el Museo dedicado al Arte Abstracto, el segundo en Latinoamérica o el Museo “Pedro Coronel”, un antiguo colegio Jesuita que también fue una cárcel, con obras de Miró, Picasso, Goya, Dalí, Kandinski y de artistas zacatecanos. El Museo de las Mascarás “Rafael Coronel”, ubicado en el Ex Convento de San Francisco de Zacatecas, posee una arquitectura impresionante; cuenta con 11,000 máscaras, mi preferido. Durante el recorrido me separé del grupo por detenerme a ver las impresionantes máscaras y, al regresar a la realidad, me invadió un sentimiento de angustia. Encontrarme rodeada por tantas caras observándome, parada ahí sola, fue una buena experiencia.

SATANÁS EN LAS CALLES

Por la noche, “Leyendas con el diablo”. Un diablo sonriente nos comparte historias y leyendas de este interesante. La ruta inicia en en el Centro Histórico y recorre diversos puntos de la ciudad. Aunque los sábados por las noche también se cuenta con la Callejoneada Zacatecana, ideal para evadir el miedo al chamuco.

Zacatecas es una ciudad que vivió un auge minero gracias a su tierra de gran riqueza (productora de plata más grande del mundo). Ya había tenido la oportunidad de conocer algunas minas en México, pero ninguna como El Edén, una atracción que te conduce por las profundidades de la tierra. Hoy funge como un centro de exhibición, museo y centro nocturno llamado La Mina Club, ideal para sacudir la polilla sobre una pista transparente, hecha de vidrio, entre minerales y piedras, con cocteles en las rocas. Presta atención a la historia del Santo Niño de Atocha que es espeluznante, los mineros lo consideran su gran protector ya que se les aparecía antes de un accidente, anunciándoles un derrumbe o una explosión. De las minas sale el famoso platillo: “Tacos Envenenados”. Tacos dorados de tortilla grande con frijol, papa, chorizo y queso, un platillo que en otra época era espolvoreados –accidentalmente- con minerales tóxicos que caían de los techos, formando el itacate de los mineros de siglos atrás, quienes, dependiendo de su suerte, podían resultar envenenados.

Pero los tacos ahora forman parte del menú zacatecano (sin el ingrediente letal sorpresa). Sin embargo mi platillo preferido fueron los tacos de asado de boda. En el hogareño restaurante El Itacate Zacatecano, los preparan con carne de puerco condimentada con piloncillo, naranja y canela. Un manjar que acompañé con una excéntrica agua de betabel, con un toque de lechuga, plátano, manzana y naranja, una bebida fresca y energética. Mi postre favorito fue en el restaurante El Paraíso, que se encuentra a un lado de la Catedral, el famoso Molten, que es un bizcocho de chocolate relleno de mole poblano dulce y picosito, con una bola de nieve de mazapán.

El viaje cerró con broche de estrellas, una noche de observación sideral inolvidable en la zona arqueológica de La Quemada. Experiencia única y asombrosa. Después del atardecer, el misterioso Mictlantecuhtli, señor de los muertos en la mitología Mexica, nos llevó por un recorrido entre ruinas y lugares mágicos para terminar deleitándonos con la impresionante bóveda celeste zacatecana, nítida y espectacular. Si no sabes de astrología no te preocupes, vas a aprender. Un espectáculo acompañado de una explicación detallada, con la ayuda de luz láser sobre la ubicación y mitología de las constelaciones de nuestro sistema solar.

Sin duda Zacatecas representa el majestuoso México barroco y lleno de raíces. Con influencia europea, elegante arquitectura, interesantes museos, comida deliciosa y actividades imperdibles de todo tipo, Zacatecas es uno de mis destinos favoritos.

HOTEL MISIÓN ARGENTO

El hotel tiene una ubicación estratégica para descubrir esta ciudad llena de historia y tradición, además que luce un estilo de arquitectura colonial y una decoración mexicana que no cae en lo kitsch.

El predio es histórico, se trata de un edificio que en otra época albergara a la “Casa Real de la Moneda” y posteriormente al “Cine Ilusión”.

Cuenta con 71 amplias habitaciones y un servicio característico Misión que lo ha hecho acreedor al Distintivo H. Actualmente se encuentra equipado con lo más moderno en servicios de hospedaje, como salones, restaurante, gimnasio y baño sauna

www.hotelesmision.com.mx

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