CIUDAD MIER: EL TURISMO VS LA GUERRA

Ciudad Mier, Tamaulipas, así como otros pueblos de México, sufrió un pasado doloroso debido a la guerra que sostuvieron los cárteles del Golfo contra los Zetas, donde cientos de habitantes desaparecieron de febrero a noviembre de 2010 durante el gobierno de Felipe Calderón –aquel expresidente que le declaró una absurda guerra al narco- y Enrique Peña Nieto, el precursor de esta batalla, quien le sumó otros seis años de violencia para dejar a cientos de miles de muertos en todo México durante estos dos sexenios.

Por Pepe Treviño

Tamaulipas, durante toda su historia, ha sido la entidad mexicana que más ha sido saqueada, que beneficiada. Petróleo, actividad agropecuaria, mano de obra, ganadería y pesca han sido el oro molido que ha favorecido a empresarios oriundos de otras latitudes, así como a políticos sin escrúpulos que entran a los terrenos de la corrupción para saciar su hambre de poder.

Y solo hay que conocer el pasado de dos de los gobernadores que tomaron el poder del territorio: Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, dos ex gobernadores, hoy presos, por mantener vínculos con el crimen organizado; así como Manuel Cavazos Lerma –señalado por colaborar con cárteles de la droga– y Egidio Torre Cantú, hermano de Rodolfo Torre Cantú (candidato para gobernador que fue asesinado por los Zetas en plena campaña) quien fue severamente criticado por haber pavimentado una calle en el municipio de Reynosa con el nombre del fundador del Cártel del Golfo, Juan Nepomuceno Guerra, con una inversión de 8,5 millones de pesos.

Atando cabos descubro por qué Tamaulipas nunca tuvo proyectos de turismo inteligentes. A pesar que había dinero para “crear” infraestructura turística, todo parecía que la estrategia había sido diseñada para no recibir viajeros, esto a pesar que el estado cuenta con todo para ser una potencia en turismo de ocio y negocios. Sin embargo se convirtió en el sitio estratégico para el crimen organizado.

Sin dudarlo, tantos años de gobiernos corruptos le abrieron la puerta al crimen organizado, al sicariato, al trasiego de drogas, armas y personas. Desde el año 2009 fue el territorio de la discordia, peleado por los cárteles del Golfo y los Zetas bajo una sangrienta guerra que puso a este punto del globo terráqueo bajo la lupa de todo el mundo, hasta ser considerado como uno de los territorios más inseguros del planeta en el año 2017, ubicando a la ciudad fronteriza de Reynosa en el puesto número 38, después de Palmira, Colombia.

Pero el lapso más sangriento de la historia  en esta región de México se llevó a cabo de febrero a noviembre de 2010, donde hubo hubo masacres, asesinatos selectivos y balaceras, aunque no hubo parte informativa de las batallas ni un comunicado o vocero oficial que diera cuenta de lo sucedido, o de sus causas. En medio de los bandos en pugna, los habitantes eran juguetes de un azar indescifrable, y fuera de Tamaulipas pocos se enteraban de lo que sucedía. La información de la zona salía a cuentagotas vía internet. Una mujer se atrevió a grabar la forma en que quedó La Ribereña —la carretera que comunica a Ciudad Mier con el poblado de Camargo— luego de un enfrentamiento que duró toda la madrugada. Días después de subir las imágenes a las redes sociales, el video se convirtió en noticia de portada en los diarios nacionales y tema de conversación por unos días. Luego se reanudó, otra vez en silencio, la guerra de Tamaulipas: cadáveres tirados, harapos ensangrentados, esqueletos de camionetas calcinadas, miles de cartuchos percutidos y militares peinando la zona aparecen en la grabación de un enfrentamiento cuyo registro oficial no existe, pero que ocurrió y se supo gracias al teléfono celular de una mujer desconocida.

Hoy Tamaulipas parece estar interesado en mostrar una nueva cara. A pesar que la inseguridad aún se encuentra en el consciente colectivo  azorados a algunos habitantes de la frontera norte, hace una semana el Gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, implementó hace el programa “Unidos por Tamaulipas” para reconstruir el tejido social y reducir la incidencia delictiva en el estado. En el plan integral intervienen 17 dependencias del Gobierno del Estado y deberá ser aplicado en más de mil colonias de 13 de los mayores municipios del total de 43 en que se compone la entidad.

En la primera etapa, los 13 municipios que se verán beneficiados son: Nuevo Laredo, Miguel Alemán, Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso, Matamoros, San Fernando, Ciudad Victoria, Mante, González, Altamira, Madero y Tampico.

Sin embargo es el sector turístico quien no ha visto la luz, pues fue durante mucho tiempo el más relegado sector, producto de la apatía y desinterés de pasadas administraciones, por donde desfilaron secretarios de turismo sin experiencia en la llamada “industria sin chimeneas”, solo utilizando esta secretaría como una mediocre escalera política, hasta hace algunos meses, cuando Fernando Olivera Rocha, quien fungió como secretario de turismo de Guanajuato, tomó el timón de esta dependencia gubernamental para ejecutar acciones turísticas concretas, a pesar que hace algunas semanas se registró el secuestro de 19 personas de un autobús de pasajeros en San Fernando, Tamaulipas, obligando a que las autoridades estadounidenses emitieran una alerta de riesgo para el estado.

Y es que así ha sido desde hace más de una década, Tamaulipas ha sido azotado por la violencia, obligando a que los viajeros de ocio eviten poner en el itinerario a esta entidad.

Con ello viene la pregunta ¿A quién le interesa viajar por esta región de México? La respuesta es más que complicada, a pesar que el estado cuenta con todo (mar, montaña, historia, gastronomía y gente cálida), esta entidad parece quedarse en el olvido si no se pone especial énfasis en la seguridad, el desarrollo de productos y la promoción inteligente.

Tal es el caso de Ciudad Mier, el Pueblo Mágico en cuestión,  ubicado en la llamada Frontera Chica, que vivió la violencia sin límite durante años hasta convertirse en un pueblo fantasma debido al éxodo que sufrieron sus habitantes.

Y hasta allá viajamos para saber si este destino turístico se encuentra en peligro de perder su herencia histórica al no recibir turistas, también para saber qué tan afectado quedó su tejido social al haber sido víctima de violencia extrema, dejando a cientos de desaparecidos y a familias ansiosas por recibir viajeros.

Como sabemos, los presupuestos de promoción turística por parte de SECTUR federal están detenidos y con ello, en el caso de la compleja Ciudad Mier, aún no hay estrategia que proyecte adecuadamente a este Pueblo Mágico que ha quedado fuera del catálogo turístico del inconsciente colectivo.

Efectivamente, Ciudad Mier no es un destino “mainstream”. Aquí no habrá Tren Maya, no está cerca del mar Caribe, tampoco hay cadenas hoteleras y mucho menos restaurantes con chefs afamados. Pero sí es un hermoso pueblo habitado por gente trabajadora y orgullosa de su tierra, donde sus habitantes no bajan la guardia para recibir viajeros, mantener su legado y trabajar a pesar de la falta de estrategias que permitan apoyar a estas entidades que fueron afectadas por el crimen organizado y la guerra contra el narcotráfico.

TAMAULIPAS EN NÚMEROS

  • Fernando Olivera Rocha, Secretario de Turismo en el estado, afirma que se espera un crecimiento del 6 al 8 por ciento en materia turística.
  • Sí preocupan los hechos de lo acontecido a migrantes en un autobús foráneo, pero la realidad es que el aforo vehicular por las carreteras de Tamaulipas se ha incrementado.
  • El 52 por ciento de todas las exportaciones del país pasan por el estado y se ha incrementado el tráfico de personas.
  • Es el séptimo estado con mayor inversión directa, más del 50 por ciento de esa inversión es estadounidense.

 

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